Víctor García de la Concha, presentado como nuevo director del Instituto Cervantes
01/02/2012

La lucha por el control del Instituto Cervantes va marcando sus territorios. Ante todos los antiguos directores, un buen puñado de Académicos, políticos y dirigentes de todos los signos, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, anuncio que el Instituto pertenece a exteriores.
Desde hace algún tiempo los ministerios de Cultura y Exteriores luchan por el control del Instituto y parece que esta lucha también esta en la mesa con el nuevo ejecutivo. Es el organismo más potente en cuanto acción cultural y lingüística se refiere y un emblema de la cultura española en el mundo.
En la toma de posesión de su nuevo director: Víctor García de la Concha, habia más gente que en la de cualquier ministro, un dato a tener en cuenta si queremos analizar el papel de esta institución en el panorama español. El antiguo director de la Real Academia Española (RAE) estuvo arropado por compañeros académicos, por los dos ministros, Margallo y José Ignacio Wert, de Educación y Cultura, y por escritores, intelectuales, y funcionarios de ambos ministerios
Wert dio la bienvenida al nuevo cargo así como agradeció los servicios prestados a la responsable saliente, Carmen Cafarell. Mostró sus intenciones y prometió fondos: "No escatimaremos un solo doblón", aseguró en el día que se conocía la sentencia del Odyssey. "El Gobierno está firmemente decidido a impulsar el Instituto Cervantes como buque insignia para que sea la plataforma de visibilidad global y facilite la promoción de la cultura en español por el mundo".
De acuerdo, dijo después Margallo. "La marca España necesita de sinergias y vertebrar una diplomacia del siglo XXI que debe apoyarse en todas las patas posibles, de la económica a la cultural”, aseguró el ministro. Y fue claro: “Es verdad, vamos a tener conflictos de competencias, pero será para aportar".
El nuevo director insistió en la vocación americana de su etapa. Y si Fernando Lázaro Carreter, cuando fue director de la RAE y se creó el Cervantes, llegó a asegurar que los académicos serían los padres conciliares y los encargados del Instituto los misioneros responsables de expander el español por el mundo, García de la Concha elevó ese estatus al de Quijotes.
Quijotes con determinación y vocación americana. Por tanto llamó a los demás países con la misma lengua a un esfuerzo común y global: "Vamos a lograr que el Cervantes sea sentido en América como algo propio, simplemente porque lo es. Ya hay bastantes hispanoamericanos que trabajan en el Instituto pero hemos de ir mucho más allá para formar un frente común".
Fuente: ElPais