Cada año emigran unos 278 navarros y 334 regresan a la Comunidad Foral
09/01/2012

Cada año emigra al extranjero una media de 278 navarros y 334 emigrantes navarros regresan a la Comunidad foral, según el estudio que difunde el Observatorio Permanente de la Inmigración en Navarra en la publicación electrónica 'Enfoques'.Entre 1998 y 2008 entraron cada año en la Comunidad foral una media de 334 navarros que vivían en el extranjero o lo hacían sus descendientes y 278 navarros emigraba cada año al extranjero.
Para tener una idea de lo reducido de este flujo, basta compararlo con el saldo negativo de -2.500 personas aproximadamente que Navarra tenía hace un siglo, según los datos facilitados por el Ejecutivo foral.
'Enfoques' presenta una síntesis de la evolución y situación actual en el mundo de la población emigrante de Navarra, fruto de una investigación llevada a cabo durante 2009 por el Grupo de Investigación ALTER, de la Universidad Pública de Navarra, con financiación del Departamento de Cultura, Turismo y Relaciones Institucionales.
En ese estudio se constata que la emigración de navarros y navarras ha cambiado su perfil muy significativamente, y así una parte importante de estos nuevos emigrantes se explica por el proceso de internacionalización de la economía, por la presencia de profesionales de Navarra en empresas multinacionales de todo el mundo y por la búsqueda de experiencia y cualificación del más alto nivel internacional entre la juventud más formada.
De acuerdo con este estudio, los destinos son hoy países con un nivel económico y tecnológico muy avanzado, preferentemente en Europa y Estados Unidos. En los últimos años, casi dos de cada tres personas que salen de Navarra lo hacen a Europa: Francia, Reino Unido o Alemania destacan especialmente.
Si bien Navarra es hoy receptora fue una tierra de emigrantes desde el siglo XVI hasta la primera mitad del siglo XX.De hecho, los navarros han estado presentes en las sucesivas oleadas de emigración, sobre todo a América Latina y Europa, de modo que muchas familias navarras pueden dar testimonio del periplo migratorio de uno de sus miembros.
el estudio se resume en varios capítulos cuyos títulos dan una idea clara del contenido: 'Una diáspora dispersa y bien integrada que quiere mantener sus vínculos con Navarra', 'Un colectivo en expansión' y 'El saldo migratorio de las personas de origen navarro es positivo'. Se completa con 'Una situación de suficiencia económica y de integración social', 'Identidades mixtas y difusas que se quieren mantener' y 'Reflexiones finales'.
El análisis se centra también en la situación de quienes decidieron retornar a Navarra, grupo en el que se integran tres colectivos diversos. Entre ellos se encuentran las personas mayores que vuelven a sus lugares de origen a edades avanzadas, después de largos procesos de trabajo en el extranjero. Junto a ellos figuran personas jóvenes, segundas y terceras generaciones de emigrantes que intentan su aventura migratoria en Navarra, favorecida por el acceso a la nacionalidad.
El tercer colectivo es el de los menores adoptados en países extranjeros que ingresan en el país con la nacionalidad de sus padres adoptantes. Este último flujo explica la sobre-representación de los menores de 16 años (hasta el 38 % en 2008).
Texto: EFE
Imagen: Adela Bazo (pintora de la emigración navarra en Argentina)