CRISIS Y DESEMPLEO JOVEN EN ESPAÑA (I)
27/12/2011
En un reciente estudio publicado por el Ministerio de Trabajo e Inmigración, actual Ministerio de Empleo y Seguridad Social, se ha intentado analizar el efectivo impacto de la crisis económica española en los jóvenes y su posición en el mercado laboral, repasando las políticas de empleo desarrolladas estos años. El estudio no es completo, y no incorpora datos del presente año 2011, pero muestra algunas claves de la situación actual que pueden servir como base para las próximas reformas que, referidas al empleo joven, se puedan poner en marcha.
El informe “Las Políticas de Empleo para jóvenes en España; una aproximación territorial”, analiza el impacto directo de la crisis sobre el empleo joven en España, destacando que éste tiene una elasticidad o “sensibilidad” mayor al ciclo económico.
En los años 2009 y 2010, años de referencia del estudio, se perdieron en nuestro país 1,2 millones de empleos jóvenes, lo que representa el 62% del total de empleo destruido en ese tiempo. Entre las causas principales se destacan tres; mayor concentración de los jóvenes en sectores que han sido barridos por la crisis, menor nivel formativo y mayores tasas de temporalidad en el empleo juvenil.
Sin embargo la mirada territorial sobre las 17 comunidades autónomas españolas muestra que ni es uniforme la tasa de desempleo juvenil, ni los sectores productivos en los que se incorporan a trabajar, ni las políticas formativas y de empleo desarrolladas en cada caso. Si a nivel global la tasa de desempleo para menores de 29 años se situó al final de dicho período en el 32 %, también encontramos comunidades autónomas como País Vasco o Rioja, con tasas de desempleo de tan sólo un dígito
La crisis, por su parte, ha puesto de manifiesto nuevamente que la menor empleabilidad de un joven se asienta sobre sus bajos niveles formativos, con independencia de que también se hayan visto afectados en gran medida por la gravedad de la crisis económica, jóvenes con estudios superiores y universitarios. Tampoco será el mismo el tiempo que tardarán unos y otros en encontrar un empleo de calidad, como indican todos los expertos.
Por otro lado no debemos felicitarnos porque se haya reducido estos años la tasa de temporalidad en el empleo joven con la crisis; ya que ello es debido a su mayor tasa de contratos temporales, y a que éstos son los primeros en ser rescindidos con la llegada de la crisis, por su menor coste de despido y coste de oportunidad para las empresas.
El resumen de la panorámica de los jóvenes en el mercado de trabajo en España se puede concentrar en tres perfiles bien diferenciados;
.- Desempleados; por no encontrar su primero trabajo o por perder el que ya tenían.
.- Con empleo; y trayectorias marcadas por una fuerte precariedad siendo un porcentaje menor aquel que ha accedido a empleos estables y de calidad.
.- Desanimados; inactivos tanto en el ámbito formativo y educativo como en el laboral. Una categoría que podría aproximarse al controvertido concepto NI-NI (Ni estudian, Ni trabajan)
Como veremos a la vista de las políticas de empleo seguidas en España y en Europa, cada una de estas tres categorías laborales, precisará políticas formativas, de inserción y orientación laboral bien distintas.
CONSEJERO DE TRABAJO E INMIGRACIÓN en Argentina
Julio Olmos Lablanca
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