La conflictiva vuelta a las aulas entre los recortes y las elecciones
05/09/2011

Este lunes ha comenzado el curso escolar para más de 7,7 millones de alumnos de infantil, primaria, secundaria, bachillerato y FP que se irán incorporando a las aulas progresivamente hasta mediados de mes. El pistoletazo de salida de este año es desde luego diferente, pues viene marcado por los recortes de los gobiernos autonómicos, la convocatoria de elecciones de noviembre y unos profesores en pie de guerra contra el "tijeretazo" administrativo.
De momento, los profesores de Madrid auguran movilizaciones durante todo el primer trimestre.
Mientras, el Ministerio de Educación dice que el alumnado volverá a crecer este año, aunque aún no se conoce la cifra concreta, que en todo caso alcanza ya los niveles de mediados de los años noventa del siglo pasado. El repunte de la natalidad que comenzó a notarse en primaria allá por el curso 2005-2006, llegará pronto a la secundaria, aunque el número de alumnos inmigrantes ya se estabilizó el curso pasado tras una década de aumento.
Así, con toda seguridad volverán a crecer los alumnos de infantil y primaria y, probablemente, de FP, opción a la que han acudido muchos jóvenes por efecto de una crisis que ha provocado más de un 40% de paro juvenil. Y es probable que muchos aspirantes se queden sin plaza en el título profesional que desean: fueron unos 40.000 el año pasado.
El aumento de alumnos volverá a chocar este año con menos medios, entre otras cosas, con menos profesores, ya que el nuevo curso trae consigo las consecuencias más crudas de los recortes en la enseñanza: 2.000 millones de euros menos que en 2010 en los presupuestos. Además, el año escolar arranca en medio de un ambiente preelectoral; el 20 de noviembre se elegirá un nuevo presidente del Gobierno que, si es del PP, puede suponer otro giro a la política educativa.
De momento, mientras los Gobiernos autónomos se afanan en ahorrar como sea, los profesores se movilizan contra las restricciones en su área. A las que ya asomaron con fuerza el año pasado en Murcia o Cataluña, se suman ahora las de Madrid y Galicia (en Navarra y Castilla-La Mancha también pueden saltar), entre otras cosas, porque se va a recortar plantilla, reduciendo interinos a base de que los docentes funcionarios den más horas de clase.
Entretanto, los sindicatos miran de reojo al resto de comunidades, en guardia por lo que pueda pasar, pues en poco tiempo los Parlamentos autónomos empezarán a debatir unos presupuestos todavía más complicados de cuadrar que el año pasado. Por el momento, muchas comunidades se han apresurado ya a decir que no habrá más recortes en educación. Así lo han hecho País Vasco, Andalucía y Extremadura. Castilla y León y la Comunidad Valenciana han descartado explícitamente aumentar las horas de clase de los profesores. Los sindicatos no terminan de fiarse, por eso mañana se reúnen las federaciones estatales en busca de iniciativas comunes.
La sensación de final de ciclo, y la incertidumbre por lo que pueda pasar después del 20-N también marcan un inicio de curso en el que se pondrán en marcha algunos de las cambios fraguados durante el frustrado intento de pacto educativo y aprobados por fin este verano. Los alumnos estrenarán el nuevo 4º de la ESO con tres vías distintas hacia el bachillerato de letras, el de ciencias o la FP, y se estrenará el certificado de estudios para los que abandonan sin el título para facilitar una futura reincorporación al sistema. Además, los alumnos que aprueben un Programa de Cualificación Profesional Inicial (para alumnos con mayor riesgo de no terminar el instituto) tendrán acceso directo a la FP de grado medio aunque no hayan obtenido el título de ESO.
Por su parte, el ministerio asegura que, aunque queda poco tiempo de legislatura, intentará apurarlo al máximo para, entre otras cosas, tratar de sacar adelante un nuevo modelo de oposiciones para profesores en el que las prácticas sean una parte fundamental y decisiva para obtener plaza de funcionario.
Fuente: El País