Dos empresas españolas promueven los préstamos de coches particulares a través de Internet
05/09/2011

Si solo utiliza el coche unas horas a la semana, ¿por qué no alquilarlo y sacar un dinero extra? Si necesita un vehículo pero no puede o quiere comprarlo, ¿por qué no tomar uno prestado por horas a un precio más económico de lo habitual? Social Car pone en contacto a unos y otros a través de Internet.
La idea la tuvo Mar Alarcón, abogada de 35 años y antes fundadora de una consultora medioambiental en China, cree que todos ganan. Se reduce el tráfico y la contaminación, los propietarios de los vehículos hacen dinero y los conductores ahorran.
La idea tiene nombre y apellidos Social Car, una forma conocida en inglés como P2P car sharing, y que ya funciona en Estados Unidos, Reino Unido y Alemania. Darse de alta en Social Car es gratuito, pero el dueño del vehículo debe cancelar su seguro existente y contratar otro nuevo.
"En España está prohibido tener dos pólizas distintas bajo una misma matrícula, una de propiedad y otra de alquiler. Por eso ofrecemos una especial que cubre ambos usos", explica Alarcón. El coche debe tener la ITV en regla y su valor debe ser inferior a 50.000 euros. Los conductores necesitan al menos un año de antigüedad de carné y menos de seis puntos de penalización.
Las tarifas rondan desde los 45 a los 60 euros, esta forma de alquilar el coche sale más o menos un 20% más barato que ir a una compañía tradicional. Social Car se embolsa un 15% de comisión y el pago se realiza en la web por tarjeta de crédito.
En España, además de Social Car, lo intenta una segunda empresa, MovoMovo, fundada por los valencianos Santi Breu y Rubén Baeza. En cuatro meses se han dado de alta 60 propietarios y 800 conductores que han acordado entre sí 40 alquileres. Cifras modestas, pero es el comienzo. "Nos fijamos en Airbnb, que pone en contacto a desconocidos para alquilar su casa y pensamos que algo similar podría funcionar con los coches en España", explica Breu.
Fuente: ElPaís