Paseo por Murcia y Caravaca de la Cruz
23/05/2011

Los “viajeros por los rincones” proponemos este lunes un paseo por la historia de la región d Murcia. Desde la edad del hierro, pasando por la Murcia romana, recorremos los principales monumentos y proponemos la llamada ruta de los castillos. ¿Os gustaría conocer Murcia?
Los vestigios más antiguos de la presencia humana en la región de Murcia, "la región donde vive el sol", parecen remontarse más de un millón y medio de años. Aunque existen restos que atestiguan la presencia del hombre de Neanderthal, Cromagnon y de la cultura del neolítico, es en plena edad del hierro cuando la población de este territorio muestra un alto grado de evolución. Bajo el período ibérico se registra un importante desarrollo agrícola y pecuario, así como una intensa actividad comercial, que han dejado numerosos testimonios expuestos en varios museos de la región.
La Murcia romana se inició con la conquista por parte de Escipión, en el 209 antes de Cristo, de Carthago Nova, un importante centro económico y político del occidente mediterráneo. La importancia que adquiere la ciudad en este período se debe, en gran medida, a la explotación de los ricos yacimientos minerales repartidos por el litoral murciano. Mientras, en el interior de la región, la romanización sólo supuso la creación de algunas villas rústicas escasamente pobladas.
En el año 713 el general Abdelaziz llega a la región enfrentándose con el ejercito hispano-visigodo de Teodomiro en Cartagena. Con la fundación de la ciudad de Murcia por Abderramán II en el año 825, se inicia un período de intenso auge económico. Los árabes aprovecharon el curso del río Segura, próximo a la ciudad, para crear una compleja red de acequias, tuberías, azudes, norias y acueductos. Son los antecedentes del actual sistema de regadíos, que sirvieron para aprovechar los recursos de la fértil huerta del Segura. Hasta la segunda mitad del siglo XI Murcia no es un reino independiente y la ciudad rinde vasallaje a los reyes de Almería.
Sin embargo, la presión fronteriza ejercida por Castilla y los desordenes políticos de Lorca, Mula, Cartagena y Aledo, generan un período de inestabilidad. El resultado es que en 1243 el reino de Murcia se somete al vasallaje de Castilla. Posteriormente, en 1375, Castilla y Aragón firman un acuerdo por el que se fija la línea divisoria entre ambos reinos. Aún persistirá la inestabilidad fronteriza hasta la definitiva conquista de Granada en 1492, dando paso a una época de mayor equilibrio.
Con la consecución de la paz comienza una fase de rápido crecimiento económico y demográfico, floreciendo todas las ciudades del reino a lo largo del siglo XVI. La alternancia de épocas de auge con otras de marcada decadencia es una constante en la historia de esta región. Así, el siglo XVII viene marcado por grandes sequías, origen de plagas, epidemias y escasez de alimentos. Tras el duro intervalo de la Guerra de Sucesión, hay un nuevo proceso de recuperación: se aumenta extraordinariamente la superficie cultivada, ampliándose las zonas de regadío, la población registra un gran aumento y se empiezan a notar los efectos de la progresiva apertura comercial.
Después de esta época dorada el siglo XIX se inaugura con una nueva crisis motivada por un período de sequías, seguido de importantes inundaciones y de la guerra contra Napoleón. Habrá que esperar a la mitad de siglo para que se invierta la situación.Pese a ello la región llegaría al siglo XX con una situación precaria, basada en una industria de capital extranjero y un comercio que no había sido capaz de trasvasar las fronteras regionales.
Monumentos
Catedral de Santa María. Fue a finales del s. XIV cuando comenzó la obra del actual templo de Santa María, una catedral de estilo gótico pero que ha sufrido transformaciones y añadidos a lo largo de los siglos.
Iglesia de San Esteban. Las obras de este edificio, religioso en su origen, comenzaron en 1555 (s. XVI) y estaba destinada a servir de sede a los jesuitas de Murcia. Su construcción se atribuye a Jerónimo Quijano y a Bartolomé Bustamante. Los interiores se utilizan hoy en día como salas de exposiciones y conciertos. Junto a la iglesia se encuentra la Casa de la Compañía, con un bello patio renacentista.
Ruta de los Castillos
Bordeando la Sierra de San Miguel, la C-3.211 nos llevará a Moratalla. Asentada a una altitud de casi 1.000 metros, la espectacularidad de la estampa de la ciudad se puede admirar desde cualquier punto de la llanura. Su castillo del siglo XV posee una torre gótica de 22 metros de altura.
Cuestas empinadas, calles estrechas y revueltas conforman el casco antiguo. Notables edificios, como la iglesia de la Asunción, vienen a completar el complejo defensivo de Moratalla. A las afueras, los restos del poblado árabe de Los Castillicos son la prueba de la importante presencia morisca.
Caravaca de la Cruz fue punto estratégico cristiano frente al bastión musulmán del Reino de Granada. La historia de la villa estuvo unida a la presencia de las órdenes militares del Temple y de Santiago. En el casco urbano encontramos el castillo del siglo XV que domina Caravaca. En su interior se encuentra el santuario de Vera Cruz, que rinde culto a esta reliquia de simbolismo religioso, y donde visitaremos el Real Alcázar. En el barrio medieval aún se conservan restos de la antigua muralla. En la Calle Mayor podremos admirar el convento de San José, erigido por Santa Teresa, y el de los Padres Carmelitas, fundado por San Juan de la Cruz.
Fuente y foto: Europa Press