Recorriendo Sevilla
17/04/2011

Como ya mencionara en otra publicación, gracias al premio que me brindó CEXT en el concurso de relatos, pude viajar y conocer Sevilla. Aquí van algunas de las razones que hacen de esta magnífica ciudad un sitio inolvidable que recomiendo visitar a todo el que tenga la oportunidad.
Fascinante por su arquitectura, paisajes e historia, Sevilla ofrece una innumerable cantidad de sitios y recorridos para conocerla.
Siendo la cuarta ciudad de España en tamaño, recientemente oí que Sevilla es la ciudad que posee el casco histórico más grande de Europa, con lo que uno ya puede ir haciéndose una idea de la riqueza de imágenes que se nos ofrecen a los visitantes.
Los primeros sitios emblemáticos de la ciudad, esos que no pueden faltar en ningún itinerario del visitante, son la Torre del Oro, la Catedral y La Giralda.
La Torre del Oro, junto al Guadalquivir, además de ser una construcción con un llamativo diseño, alberga el Museo Marítimo y ofrece una extraordinaria vista de la ciudad.
La Catedral y Giralda forman parte de una misma visita, donde además de los tesoros, reliquias y la impactante arquitectura, es altamente recomendable ascender los cientos de escalones de La Giralda para contemplar la ciudad desde el punto más alto.
También, para los amantes de las vistas panorámicas, otro lugar imperdible es la Torre de los Perdigones, que cuenta con una cámara oscura para poder ver Sevilla en 360º.
Uno de mis mayores intereses es la historia, y en tal sentido Sevilla tiene mucho para visitar. El Museo arqueológico y el Museo de las Costumbres populares, que se encuentran uno frente al otro, presentan unos recorridos muy interesantes.
El Archivo de Indias es otro de los puntos que no deben faltar en cualquier itinerario. Si bien el espacio al que se permite acceder no es extenso, ese edificio tiene mucho significado para los que vamos desde América, y la exposición es muy enriquecedora.
Si se dispone de tiempo, recomiendo que visiten el complejo de Itálica, en el pueblo cercano de Santiponce. Esto es a 1 hora en autobús desde el centro de Sevilla.
En Itálica se pueden ver ruinas de la antigua colonia romana, restos de las casas, aceras, mosaicos y estatuas.
Volviendo a la ciudad, el Parque María Luisa, la zona de los pabellones de la Exposición Iberoamericana del ´29 son algunos de los sitios en donde se pueden apreciar jardines y espacios abiertos para dar paseos. Pero la magnífica herencia arquitectónica de Sevilla también se hace presente en estos lugares, y la Plaza España es un gran ejemplo del aspecto monumental de la ciudad.
Otro sitio donde se conjugan a la perfección la naturaleza con la arquitectura son los Reales Alcázares en pleno centro de la ciudad.
Sumado a todos los sitios históricos que se pueden visitar, es muy atractivo callejear sin rumbo fijo y dejar que la misma diagramación lo vaya llevando a uno. Así se puede apreciar al omnipresente Guadalquivir, sus puentes y el afamado barrio de Triana.
Los incontables bares tienen una gran oferta de tapas y montaditos a excelentes precios, mención especial merecen Las columnas, Patio San Eloy y La Carbonería, donde además pueden presenciarse shows de flamenco auténticos, sin tanto maquillaje para el turismo internacional.