A los españoles nos gusta comer con pan fresco durante las comidas. Un estudio demuestra que más del 90% de los españoles consume pan fresco con las comidas principales.
Dentro de las variedades de pan, la preferida por los españoles es la barra convencional, que es consumida por un 67% de los casos. Los españoles prefieren el pan fresco por sus cualidades de textura crujiente y lo artesanal de su elaboración, así como los ingredientes de calidad.
En la misma línea, el estudio demuestra que un 70 por ciento de los consumidores estaría dispuesto a pagar más por este producto, siempre que su calidad aumentara.
El consumo de pan por parte de los españoles ha disminuido, ya que cada español consume una media de 48 kilos de este alimento al año mientras que hace tres décadas la cifra alcanzaba los 67 kilos por individuo.
Según el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, entre 1992 y hasta 1996, el consumo de pan fresco se incrementó de 55 a 58 kilos al año por habitante. Sin embargo, desde 2006 hasta la actualidad, la tendencia se ha invertido ya que se ha producido un descenso de siete kilos anuales por habitante.