“Entré a trabajar en Radio France porque hablaba gallego”
24/11/2010

A Voz de Vilalba - Moncho Paz
A los pies de la Torre Eiffel, Ramón Chao conversa con un colega vilalbés acerca de sus raíces y de su trayectoria
La cita es en la Avenue Flouquet de París. Chao Rego (Vilalba, 1935) llega en moto. “Como no podía ser de otro modo, tratándose de mí”, dice con una sonrisa este chairego “rebelde con causa”.
P ¿Cómo recuerda Vilalba?
R Sólo viví allí hasta los diez años; después marché para Madrid y acabé en París. Al principio, regresaba por el verano; ahora hace tiempo que no me acerco. Tuve la suerte de nacer en un hotel donde iban Cunqueiro, Celso Emilio... Decir lo que significa Vilalba para mí es difícil, pues llevo 60 años fuera, pero aportó mucho a mi formación.
P ¿Y sus comienzos en París?
R Es curioso, pero entré en Radio France porque hablaba gallego. Pedían un colaborador que supiese español, portugués y música. Dije que era portugués y entré sin problemas. Allí estaban desde Alberti hasta Bacarisse, pasando por Vargas Llosa, García Márquez... Ese era el ambiente de Radio France en 1960. Luego tuve la suerte de trabajar para Triunfo.
P ¿Ya no hay grandes pensadores?
R El neoliberalismo acaba con todo. Se trata de consumir, ganar y consumir. Que Francia tenga un presidente como el actual es lamentable. La Francia de las luces, que contó con figuras como De Gaulle o Miterrand...
P ¿Una satisfacción y una frustración en su vida?
R La satisfacción es hacer lo que hago, porque estaba condenado a quedar en Vilalba. Mi frustración, no ser Cervantes.
P En el Xacobeo 2010, ¿estamos en el tiempo de Prisciliano?
R Cada vez más. La gente va a Santiago de Compostela, pero muchos no son creyentes. La Iglesia Católica va encaminada a lo que quería Prisciliano: que las mujeres oficien, que los curas puedan casar...
P Genio y figura. De pianista a periodista.
R El piano lo trabajé para salir de Vilalba; en realidad no me gustaba nada. Estaba tiranizado por mi padre y la música fue la excusa para marchar de la villa. Él mandaba jamones y lacones a Madrid para tener enchufes. Y yo lo engañaba. Aún hoy temo que todo sea un montaje, porque su actitud me hizo tanto daño que ya no creo en nada. Mi novela, O Lago de Como, relata lo que aconteció.
P Un ajuste de cuentas con su pasado.
R Con mi padre. Aunque, con los años, caí en la cuenta de que gracias a él llegué donde estoy. Si hubiese tenido un padre normal de Vilalba, hoy estaría atendiendo el negocio familiar. Por eso, en el fondo le estoy agradecido.
P ¿Es Ramón Chao el padre más célebre del mundo?
R Una vez me dijo: “Después de Bush, eres el padre más célebre del mundo”. Yo respondí: “Que no sea el primero me parece mal”. Me parece extraordinaria la bondad de mi hijo Manu; me dio muchas lecciones en la vida.
P ¿Su canción preferida?
R Lonxe da terriña, de Montes.
P ¿Un origen?
R Vilalba.
P ¿Un destino?
R París.
P ¿Un rincón de Galicia?
R Bastavales.
P ¿Un árbol?
R El castaño.
P ¿Un recuerdo de la vida?
R El viaje que hice con Mano Negra a Colombia.