La fiebre del flamenco lleva hasta Asia a los bailaores españoles
12/11/2010

La fiebre del baile y cante flamenco se extiende por Asia, donde los bailaores españoles están llevando a oriente el alma de la cultura española.
Desde que este arte aterrizó en el continente asiático, se ha multiplicado la enseñanza del flamenco, lo que ha contribuido a que se reconozca como una fuente de ingresos bastante estable para muchos bailaores y cantaores afincados en el continente.
Este año, la Junta de Andalucía lanzó una iniciativa para que el flamenco sea declarado Patrimonio Cultural Intangible de la Humanidad por las Naciones Unidas. El gobierno andaluz está recogiendo apoyos en todo el mundo en una página web que suministra información en español, inglés, francés y japonés.
No hay cifras oficiales del número de flamencos que viajan cada año a Asia para trabajar, aunque sólo en Japón hay unas 600 academias de flamenco que ofrecen lecciones de esta música a más de 60.000 estudiantes, según la Asociación Japonesa de Flamenco, más que en España.
La demanda de flamenco se ha contagiado rápidamente a China, que ha superado a Japón este año como la segunda mayor economía del mundo, junto con una cada vez más numerosa occidentalizada clase media.
Como el número de españoles que viven en Asia es relativamente pequeño, la mayoría de las escuelas de la región ficha a profesores directamente en España, además como la mayoría de las escuelas de flamenco españolas, como por ejemplo la academia de Betanzos se beneficia de la llegada de docenas de estudiantes procedentes de Asia, la mayoría japoneses, que vienen a España para aprender este arte.
No todos los bailaores que enseñan en Asia lo hacen por dinero, algunos se ven atraídos por la oportunidad de vivir en el extranjero y conocer otra cultura de primera mano.