Los inmigrantes hacen frente a la crisis
16/08/2010

Como si tuvieran un don especial para saber cuándo y dónde comenzar un negocio, los inmigrantes en España se mantienen activos pese a la situación económica actual. El empresario y vicepresidente de la Asociación de Chinos de España, Hong Guang Yugao, asegura que ven “oportunidades para obtener una buena posición cuando acabe la crisis”. Según los últimos datos ya hay 4.000 empresarios chinos en España, y abarcan todo tipo de sectores: tiendas de alimentación, calzado, importación y exportación y tiendas de venta al por mayor, entre otros. Además la calidad de sus productos es cada vez mayor, especialmente en el sector textil.
Eduardo Abad, coordinador nacional de inmigración de la Unión Profesional de Trabajadores Autónomos (UPTA), señala que los chinos tienen “otra forma de ver la vida, ya que prevalece el trabajo sobre el descanso. Sus jornadas laborales son extensísimas”.
Otro caso ejemplar es el de la institución ONG MITA, la cual ayuda desde 1998 a que los pequeños empresarios inmigrantes desarrollen sus planes de negocio y encuentren financiación. Su directora de la organización en Madrid, Leticia Chamorro, afirma que “el colectivo que atendemos es mayoritariamente latinoamericano. De ellos, los más emprendedores son los argentinos, los colombianos, los ecuatorianos y los dominicanos. Los rumanos son también muy emprendedores, especialmente, las mujeres”.
Los emprendedores latinoamericanos, por ejemplo, empezaron cubriendo sus propias necesidades con tiendas especializadas con productos nativos, locutorios con servicio de envío de dinero y paquetería y agencias de viajes y después lo hicieron con restaurantes, bares y negocios relacionados con la construcción y reformas, transporte y mudanzas, ocio, gestorías, etc.
El éxito o fracaso de un negocio reside en las necesidades que éste cubra, es decir, negocios como peluquerías, centros de estética, arreglos de ropa o zapatería siguen manteniéndose porque son servicios que la gente continúa consumiendo.